33 PLANO DE LA FRAGANCIA ( Gandha - loka)

Gandha significa oler y el olfato está asociado con la tierra y el Plano físico. Una vez que el jugador ha alcanzado el cuarto nivel, sin embargo, la naturaleza de esta percepción se transforma y se convierte en el símbolo de lo Divino, provocando un fuerte impacto emocional. En el curso del Sudharma, los adeptos ofrecen perfumes a la Divinidad, ya sea bajo la forma de flores o incienso. Así, el cuarto chakra contiene el Plano de la Fragancia, Gandha.loka.
En el primer chakra, olores como el del petróleo, kerosene y alcohol atraen al jugador; en el segundo, lo estimulan las preparaciones sintéticas; en el tercero también predominan estos olores artificiales, aunque sus componentes sean muchísimo más caros. Cuando el jugador llega el Plano de del Equilibrio, comprende la futilidad de lo inorgánico y se aleja de los olores artificiales.
En Gandha - loka experimenta las fragancias divinas en su meditación. El cambio de energía produce modificaciones en su química corporal y su organismo deja de producir substancias malolientes y secreta, en cambio, un perfume no del todo diferente al de la flor de loto o del sándalo.
Como medida de su comprensión, se pide al sadhak (devoto) que deje de emplear perfumes artificiales en su cuerpo, de manera que pueda conocer el olor de su propio organismo. Una vez que su cuerpo ha dejado de producir substancias malolientes y tanto sus deposiciones como su sudor y el aliento no tienen mal olor, entonces el jugador sabe que su energía ha trascendido la tercera chakra para entrar en el plano de la fragancia. allí no hay más que olores divinos. Y de una vez y para siempre, el jugador ha eliminado los malos olores de su sistema.

31 PLANO DE SANTIDAD (Yaksha - Loka)

El jugador que va a dar al Plano de Santidad experimenta la Gracia Divina, que le permite una mejor comprensión y conocimiento de los principios cósmicos. La Santidad es el resultado directo de las Buenas Tendencias: es el sentimiento, que se experimenta en el cuarto chakra, de unidad con la presencia de la divinidad, además de la habilidad para percibir la Gracia Divina en toda su complejidad. La unidad va más allá del plano de un simple entendimiento intelectual y se convierte en una realidad que forma parte de la existencia cotidiana.
Yakshas eran seres celestes que moraban en los cielos. De acuerdo a la cosmología hindú, la Creación se divide en siete clases de seres: Devas, Yakshas (o Kinnaras). Gandharvas, Manushyas, Asuras ( o Rakshas), Bhootas y Pishachas.
Los Pishachas representan el tipo inferior de conciencia, la esencia misma de lo que es mezquino y violento; a continuación vienen las Bhootas o fantasmas, seres inmateriales incapaces de alejarse del plano de la existencia terrena y que viven en el pasado; luego vienen las Asuras, seres que no creen en un código ético para regir su conducta y viven dedicados a gratificar sus sentidos: vino, mujeres y música; a continuación están los Manushyas, que creen en la Ley del Karma y en la responsabilidad asumida por la consecuencia de cada uno de sus actos. Las Manushyas tienen conciencia del futuro y de la naturaleza, de lo que será su liberación. Constituyen el plano de la existencia humana. En seguida vienen los Gandharvas, dedicados concientemente al servicio de Dios, viven en armonía con la música Divina, dedican su existencia a la perfección del ser mediante el sonido y la música.
Después vienen los Yakshas, conciencia basada en el conocimiento y comprensión de los principios cósmicos y de la experiencia directa de la Gracia Divina.
Finalmente están los Devas, formas puras de energía provenientes de los mismos Dioses.
Cuando el jugador va a dar al Yaksha-loka, siente una especial atracción por las interrogantes sobre la existencia divina; trata de encontrar los vínculos entre lo Divino y su vida diaria. Sólo al llegar al cuarto chakara se percibe la Divinidad a nivel de experiencia, porque antes no ha sido más que un concepto abstracto. Esta curiosidad, respecto a lo Divino y Su presencia en todo cuanto existe, este deseo de confrontar la Realidad, se convierte en la esencia misma del jugador.